Pero el día fue transcurriendo cada vez con mayor intensidad.
Después del primer patio ideó otro juego en el cual dos representantes de cada equipo debían sentarse de espaldas a la pizarra, y la profesora escribía palabras al azar en la pizarra y teníamos que conseguir que el representante de nuestro equipo adivinara la palabra sin verla, tan sólo con nuestras explicaciones en inglés y nuestros gestos. La verdad es que el jueves fue el mejor día en clase que he pasado. Nos reíamos de los gestos que hacíamos y las trampas iban por los aires... Estuvo chulísimo, y a mi parecer, hizo que confiáramos más y que nos conociéramos más entre todos.
| Mi clase |
| Sopa de marisco, típica de San Francisco |
| Fish and chips |
| Choco y pastelito en China Town |
Por la noche, en mi misma residencia, en la 6ª planta se "celebraba" la despedida de un compañero de mi clase japonés, Hiroshi, con una cena. Me cae genial y es muy activo, y está como una cabra.
| Con Hiroshi |
| En la fiesta |
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