jueves, 10 de noviembre de 2011

Funny...

El jueves empezó como un día normal. Despertarse a las 7:30, desayunar a las 8:00, estar en la puerta de la residencia esperando a Desi y Silvia a las 8:45 y llegar a clase a las 9:00.
Pero el día fue transcurriendo cada vez con mayor intensidad. 
Cuando llegué a clase, la profesora decidió que sería un día de los que no se olvidan. Al principio empezamos corrigiendo los deberes pero mas tarde la profesora ideó un juego en el cual dos equipos ganaban puntos localizando ciudades al azar en un enorme mapa situado en la pared. Cada equipo debía escoger una persona para cada turno y ayudarle para que encontrara la localización correcta. Fue muy divertido.
Después del primer patio ideó otro juego en el cual dos representantes de cada equipo debían sentarse de espaldas a la pizarra, y la profesora escribía palabras al azar en la pizarra y teníamos que conseguir que el representante de nuestro equipo adivinara la palabra sin verla, tan sólo con nuestras explicaciones en inglés y nuestros gestos. La verdad es que el jueves fue el mejor día en clase que he pasado. Nos reíamos de los gestos que hacíamos y las trampas iban por los aires... Estuvo chulísimo, y a mi parecer, hizo que confiáramos más y que nos conociéramos más entre todos.
Mi clase


Sopa de marisco,
 típica de San Francisco
Fish and chips
Cuando acabaron las clases, quedamos el grupo de españoles para ir a comer a Fisherman's Warf, concretamente al Pier 39, dónde hay una especie de centro comercial abierto en el mismo embarcadero. Nos reímos mucho y nos lo pasamos genial.


Choco y pastelito
en China Town
Por la tarde, Silvia y yo nos fuimos de nuevo a recorrer las calles de Chinatown, en busca de souvenirs. La verdad es que compramos demasiadas cosas, pero necesarias para llevarse. Se nos hizo de noche, como siempre,( aquí anochece a las 17:00 pm) peor aún así decidimos pasar por una pastelería china antes de decidirnos a ir a casa. Nos tomamos un chocolate caliente (hirviendo, mejor dicho), el cual nos sentó de maravilla, por lo menos a mí.




Por la noche, en mi misma residencia, en la 6ª planta se "celebraba" la despedida de un compañero de mi clase japonés, Hiroshi, con una cena. Me cae genial y es muy activo, y está como una cabra. 
Con Hiroshi
La fiesta transcurrió muy tranquila y divertida a la vez. En la fiesta no estaban ni Desi, ni Silvia, ya que se habían ido a un concierto de jazz. Por lo tanto, estaba yo sola de españolas, y en parte me gustó porque tuve que mantener conversaciones en inglés para poder hablar con todos. Estuvimos de risas hasta que se hizo la hora del cierre de la 6ª planta, que es a las 23:00 pm.


                                         
En la fiesta
  :)

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