sábado, 5 de noviembre de 2011

ALCATRAZ...


 El miércoles esperaba ser un gran día.
Después de tener clase por la mañana, fuimos Desi, Silvia y yo a coger el ferri en dirección a la famosa prisión de Alcatraz.
Como la vez anterior, las vistas desde el ferri eran magníficas, insuperables. 


Cuando llegamos a la isla de Alcatraz (porque la prisión está en una alejada isla de san francisco, por eso se le consideraba la prisión más segura del mundo) nos dieron unas explicaciones a seguir en nuestro recorrido por dentro de la prisión. Cuando acabó la laaaarga charla en inglés, nos dirigimos a por unos auriculares en español, los cuales serían nuestros guías dentro de la famosa prisión.
Al fin, entramos en la prisión y, sinceramente, era escalofriante. Las celdas eran diminutas y apenas tenían un retrete, un banco donde posaban el fino colchón y una estantería (sólo a veces). Eso sí, los presos salían algunas veces de su celda: para ducharse, ir al patio de recreo, o al comedor. Siempre en las horas establecidas.
El audio me explicaba que allí habían permanecido las personas más peligrosas del mundo, entre ellos estaba George Kelly (con el mote de "la máquina de matar"), Karpavicz, Robert Stroud ("hombre pájaro") y el famoso Alphonse Capone ("Al Capone").


El audio era muy interesante ya que hablaban en él, presos que habían permanecido en aquella prisión así como los oficiales de correccional que los vigilaban.
Pasé por el patio de recreo, el cual era todo un regalo destinado a aquellos presos que mostraban un buen comportamiento. 
Más tarde el audio me guió hasta una cámara blindada en la cual permanecían los presos más peligrosos y con problemas mentales. Estas habitaciones ya eran algo más espaciosas, pero no era ningún regalo porque los presos que habían permanecido en ellas se pasaban una semana entera encerrados ahí dentro. Recibían la comida por las rejas y salían tan solo una vez a la semana para ducharse. No tenían acceso ni al comedor, ni al patio de recreo.
Celda de aislamiento
Pero aún hay más. Los presos considerados los más violentos y con mal comportamiento los encerraban en unas celdas blindadas, dentro de la cámara grande blindada. Estas celdas ya eran un auténtico criadero de locos, ya que, en dicha celda no había de NADA. Cuatro paredes, una reja y una puerta blindada exterior que no dejaba pasar la luz. Y ahí permanecían sin salir una semana entera. Increíble. Escuché un testimonio de un preso que permaneció en esas celdas de aislamiento y contaba que era imposible permanecer ahí sin volverse loco. Explicaba que su pasatiempo en dicha celda era tirar una moneda al suelo y buscarla, y cuando la encontraba la volvía a tirar, y así podía pasar horas. El mismo testimonio narraba cómo se sentía ahí dentro. 
Al fin, pude entrar yo en dicha celda blindada y el testimonio me explicaba que si cierras los ojos dentro de la celda e imaginas que está todo oscuro y que no hay nadie fuera, al final empiezas a ver una luz pequeñita que a cada minuto que pasa crece más, hasta que puedes distinguir los barrotes en la oscuridad.


Salí de la celda y me dirigí hacia otro pasillo. El audio empezó a narrarme el primer intento de fuga que sucedió en Alcatraz.  Los protagonistas fueron Bernie Coy como cabecilla de dicha conspiración con cinco presos más. 

La llave colgada de la planta
 de armas
Con instrumentos para arreglar los retretes, Bernie Coy ideó un firme soporte de metal  con el que ensanchó los barrotes de su celda, para más tarde salir de ella y hacer que salieran los otros cinco presos. Su objetivo era conseguir una llave situada en lo alto de la planta de armas, que estaba colgada justo arriba de la puerta del recreo. De película, vaya. Para ello mataron al oficial que se encontraba en la planta de armas, cogieron todas las armas que pudieron de aquella planta y, habiendo cogido la llave, se dispusieron a abrir la puerta del patio del recreo... Para su sorpresa esa llave no era la correspondiente a la cerradura del patio de recreo. Por ello, fueron pillados por otros oficiales y el intento de fuga fue un auténtico fracaso.


En Alcatraz tan solo sucedieron 2 intentos de fuga. 
El segundo intento sucedió un año antes de que la prisión fuese clausurada.  Los protagonistas esta vez fueron Robert Stroud ("el hombre pájaro") y otros 2 presos más los cuales noe ran considerados peligrosos. Su forma de escapar estaba muy bien pensada:
Había un oficial que se llevaba muy bien con los presos y bromeó más de una vez con estos tres dándoles una cuchara cada día y diciéndoles: -"Si conseguís abrir los garrotes con las cucharas, os aseguro que os daré la plena libertad". Y al final, tanta broma y tantas cucharas no debían haber sido buenas.
Una cabeza de plástico y
el conducto de ventilación
Los 3 presos idearon un plan para escapar por una de las ventanas de los pasillos de celdas, que estaba situada en lo lo más alto de la pared. Dicha ventana siempre permanecía abierta para la ventilación.
Cada celda, al lado del retrete tiene un conducto de ventilación, el cual es imposible abrir. Pero como ya he dicho, tantas cucharas harían algo. Y tanto que lo hicieron. Con las herramientas de arreglar los retretes y con las cucharas formaron un instrumento para hacer palanca en el conducto de ventilación, más tarde, una vez abierto, cada uno de los tres presos creó una cabeza de plástico con auténtico pelo de ellos que más tarde colocarían en el colchón como si dicha cabeza fuera la suya y estuvieran tapados con las mantas hasta el cuello. Salieron por los conductos de ventilación a la hora prevista y llegaron a la planta superior, más tarde treparon por las tuberías y llegaron a la ventana. Libres.
Nunca más se supe de ellos, ni se sabe aún. Según se explica, las corrientes marinas que rodean la isla de la prisión de Alcatraz son tan gélidas que lo más probable sería que hubieran muerto de congelación intentando llegar a la ciudad de San Francisco a nado. Pero aún así, no hay rastro de sus cuerpos. Es todo un misterio.


Un año después, al considerarse la prisión más segura del mundo, una prisión fracasada, la clausuraron. 
Escuché los testimonio de los presos que por fin podían ver la luz del sol y podían ver el mar y las preciosas vistas. -"Era como volver a la vida", decía uno de ellos. Casi todos estos presos fueron libres, menos los más peligrosos que tan sólo pasaron de la famosa prisión de Alcatraz a otra.



Esta visita a la prisión la considero la más gratificante para mí. Me encantó.




El día de la clausura


Robert Stroud, uno de los presos fugados.








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