Empezaré contando el día del viernes.
Fue un día bastante tranquilito, debido a que por la noche celebraríamos Halloween.
Fuimos a clase, como cada día, pero la diferencia es que todos los viernes las clases son totalmente diferentes al resto de la semana. Consiste en elegir dos "workshops" que son como talleres. Yo elegí una película que trataba sobre zombies. No recuerdo el título de la película pero estuvo muy divertida, era una mezcla entre comedia romántica, cómica y con zombies. Fue muy divertido.
Después de la película celebraríamos una fiesta en la escuela por Halloween. Y así fue. Estuvo muy muy muy bien porque todo el mundo iba disfrazado; los alumnos, los profes.. Yo, al principio no llevaba la idea de disfrazarme en la escuela porque pensaba hacerlo sólo por la noche, pero me animé y fui a una tienda de disfraces que está justo enfrente de la escuela y escogí un disfraz de vampiresa. Sí, ya sé que es lo típico pero me gustó. La fiesta fue realmente divertida, hicimos un pase de modelos con los disfraces y más trade dieron premios a los mejor disfrazados. Una nueva forma de conocer a gente de una forma súper divertida. En la misma fiesta repartieron porciones enormes de pizza y después nos pudimos llevar a casa la que sobró. Así que el viernes (por fin) me libré de cocinar.
La tarde transcurrió muy tranquila, llegó un momento que, estando en la habitación sentí que me moría del sueño (sobre las 16:00) y decidí salir a pasear por los alrededores. Y a comprar algunas cosillas que de momento, no puedo desvelar porque si no ¡se rompe la sorpresa!
Después de cenar, Silvia, Desi y yo fuimos a cambiarnos y nos convertimos en payasos diabólicos y yo en una vampiresa. Nos dijeron que la fiesta grande solía ser por las calles de Castro (el barrio gay) así que no nos lo pensamos dos veces y nos dirigimos hacia allá en metro.
Me impresionó mucho ver el barrio, me gustó. Me gustó la sensación de libertad en ese barrio, la gente no tiene miedo a demostrar su amor por otra persona del mismo sexo en esas calles. Me encantó que todas las tiendas estuvieran destinadas para los homosexuales, absolutamente todas. Discotecas sólo de chicas y otras sólo de chicos, la verdad es que me pareció muy original, y colorido (por supuesto). Pienso que es un barrio digno de visitar otro día tranquilamente por el día.
Volvimos a casa realmente tarde, ya que perdimos el tranvía de vuelta y no sabíamos que autobús debíamos coger. Al final, con mucha suerte, encontramos un bus de camino a casa, mientras andábamos hacia allí. Y el bus al final nos salió gratis. Menudo milagro, porque estábamos muertas del frío.
Kisses.
Oh Anita, siento yo también no poder leerte todos los días, por eso ahora estoy leyendo todas las entradas que no he leído.
ResponderEliminarMe encanta tu disfraz y el de tus amigas.
Me alegra que hayas podido disfrutar un día, como el de Haloween, por esa ciudad.
Muchas Gracias Noe, la verdad es que estar aquí es un auténtico lujazo y lo disfruto como una peque! Gracias por seguirme.
ResponderEliminarUn beso enooooorme!