Antes de ir a Golden Gate park, teníamos que ir al embarcadero, exactamente a Pier 33, para cambiar los tickets de Alcatraz porque no recordamos, el día anterior, que teníamos una excursión con la escuela a un museo el mismo lunes que íbamos a ir a Alcatraz. Después de eso tomamos otro tranvía y más tarde un bus para llegar al parque.
El parque era pura naturaleza, se respiraba diferente y me hacía sentir muy bien. Ese lugar es perfecto para pasar un día de domingo. Salió un día muy soleado y disfruté muchísimo de ese día.
En el parque pudimos encontrar pequeños eventos de todo tipo:
Un gran concurso de perros situado al principio del parque:
Otro en el cual parece ser que se suele patinar y ese día habían puesto música y casi toda la gente que patinaba estaba disfrazada por Halloween. Fue muy divertido.
Otro en el que la gente bailaba. Era muy curioso porque era en un rincón cualquiera del parque y era muy divertido ver diferentes cosas.
En el parque también habían 3 lagos, pero solo nos dió tiempo a ver uno, el más grande. El parque es enooorme, tanto que necesitaremos dos días enteros para recorrerlo tranquilamente, por ello nos dejamos medio parque sin ver, para no hacerlo a desgana , porque a las 17:00 pm apróximadamente ya estábamos muy cansadas. Así que d
ecidimos tomar el autobús en dirección a casa, pero de camino vimos en el mapa que Alamo Street estaba muy cerca de una de las paradas del autobús que acabábamos de coger, y bajamos en la parada para verlo.
En realidad casi todas las casas de San Francisco son iguales a las de Alamo Street e incluso, personalmente prefiero las casas de la isla de Sausalito, son mucho más originales.
Después de llevarnos una pequeña decepción por las famosas casitas de Alamo, volvimos a tomar el autobús en dirección a casa.
Cuando llegamos a nuestra parada, aún y lo cansadas que nos encontrábamos, fuimos otra vez a la tienda
Ross, en la que me compré una camiseta, un pijama muy gracioso para mi hermano y un bolso grande para llevar los libros de la escuela, ya que no me gusta nada la bandolera que me traje para utilizarla como mochila (es muy infantil la anterior y la que vi en Ross me encantó).
Después de haber cargado otra vez fuimos a casa por fin a descansar para el día siguiente ya que iríamos de excursión con la escuela al museo de arte moderno de Califonia.
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